24.9.14



empiezo diciéndote para preguntarte
que si la humedad hace que te desconozca
porque las gotas caen en el agujero
como tú nadando en el charco de nuestro insomnio

ahora con el rododendro que he pensado
sé que no puede ser otra que tú
la que comparta conmigo su nacer
y su muerte en invierno
para resguardarnos solas con él

no dejes que pierda la imagen
del ladrillo rojo mojado
mientras te vierto escultura
encima de la base

todo está calado
calor, frío, hojas
amor bicéfalo
cabeza a cabeza

no hay nada que me importe
si no el rayo que recorre
                tu garganta para hacerme tuya
hay algo escondido
entre la séptima y la octava pestaña
de tu ojo derecho

si el viento recita la paz
aparece moviéndose el pellizco de brillo
allí, se esconde y me mira
busco en él y

labio a labio
tu mano primero y luego toda la piel

parece que atraes el clarear del cielo
al borde de tu párpado artesonado
encierras esa vela
y como mi nombre me acerco a prenderme
se abre el agujero en mí
para hacerte aire

que sigas aquí hasta que no haya nada
pero se quede el algo