30.10.14

los hilos negros del mármol


me sujeto como un mono
a una pared enorme de consejos
trémula abatida
sé que tiembla el cemento
te escucho
aunque puedas sepultarme bajo tu losa de antigüedad

conozco el cariño de la sabiduría
han sido tus grietas de cara
llenas de musgo de hilo blanco
las que me han llevado a aspirar

y ahora aspiro ser un capricho del entendimiento
un personaje de mi literatura
las hojas que han caído sobre tu tumba

sujetas la rosa que encerré antes de que te sellarán
y la ira me enciende recordando
a aquel cura que no hablaba de ti
pero te sujetaba a la piedra

tus dos fosos grises de imágenes
tus pantallas de cine
para darme de beber
aquella poesía de la mirada que no habla
pero dice: hazte mujer

28.10.14




(este rato
mato tu significado
en su línea de eternidad
y no te escribo
porque escribir sobre ti
significa muchas cosas)





Culto a la fantasía


se mancha
se araña las garras
en la uña una recta blanca
que gemía 

tú, fantasía, que es sueño
quédate dentro
para hacerle el amor

hace dos casitas
asco y para la excitación
"lléname todos los agujeros"

le pone cara de asqueroso
no puede ser mujer

deja que su sueño la viole
la mate
mientras ella le canta el amor

hacerle al cadáver el culto al cuerpo
tomar la asquerosidad sexual
engendrando el placer de verdad


"Llevaban a cabo esta violencia de un modo explícito, pero en el ámbito de la realidad eran reprimidos, si bien con dificultad: “¡No sólo sentía junto a mí el constante soplo del peligro, sino que llegaba al borde de cometer un crimen!” (Dalí, 1981/1942, p. 257). El primer encuentro amoroso con Gala Éluard (relatado por Dalí, pero nunca por ella) fue un gran shock para el joven pintor, porque la mujer le expresó, rotundamente, su deseo de que Dalí la matara. Con sus palabras, Gala estaba dando voz a los más secretos deseos de él (Dalí 1981/1942, pp. 260-262). La situación se encuentra a caballo, perversamente, entre los mundos de la omnipotencia y de la prueba de realidad, y permite una lectura en la que los amantes se convierten mutuamente en sus propios objetos transicionales. Por una parte, al dejarla vivir, Dalí estaba permitiendo que el objeto (Gala) existiera en el mundo real. E, inversamente, al decir lo innombrable, Gala estaba haciéndole saber que podía leer los secretos de su mente, y, revelándolos, mostrar su omnipotencia sobre su objeto de amor, Dalí."

él, del tren



te cierro para que quepas
como inmenso en mi único
pequeño y estrecho pasillo

te abro las puertas
para que no
mientras quieres llegar
al fondo

busco encontrarte
en cada ojo que
me hace sentirme menor



 

20.10.14

periodismo




                                                  veo a todos
                                                  los del metro
                                                  y
                                                  los pienso
                                                 como receptores
                                                 de mi noticia








                                                los abedules se cogen de las ramas
                                                se miran
                                                posan cada uno sus cinco hojas
                                                sobre mi resignación

                                                hacen un arco
                                                y ando
                                                sólo se abren cuando doy un paso
                                                para que no vea el final










                                                                Le pido perdón a la belleza



                                 ella sonríe
                                 me acepta
                                 y espera
                                que la vuelva a entender













11.10.14






desnuda
te veo la cara reflejada en la gota
de saliva que se me ha caído en la pierna
al lado de












8.10.14


no me mira desde la parte que conozco un diseño nuevo de seguridad un cuerpo encogido para escaparse arrodillada me mira hace fuerza no la puedo tocar empieza a crecer abre los brazos, mira al cielo se hace grande y se escapa riéndose entonces una placa de hierro
se me posa en la espalda y me tumba
enroscándome como un calamar ruedo por la acera mirando a los demás me tienen una pena
salto un bordillo
y caigo abierta sin enrollar tú ya escapaste segura
yo soy una estrella de mar ya me tengo que regenerar