31.12.13

Eres como un cuerpo abierto


 
Empiezan rubios los pelos de tus brazos,
acaban secos e irritados pero empiezan en hoyos depurados

son tu alma

Eres como un cuerpo abierto y de cerca, te la leo

Brota débil en todo. Y como dicen, donde más crece; en tus ojos.
Que para que mentir: Son agujeros llenos de pelos.




Aún

No va por ti. No es por ti.
Ni por tus ojos forestales. Y pensar que cuando estás triste, secan. Desiertos.
No va por ti. No es por ti.
Ni por tu silencio que me pregunta si estás bien.
No va por ti. No es por ti.
Pero, por Dios, ojalá quisieras creerte que sí.

A saber...

Cómo serán tus pies.
Cómo será cuando dices tonterías.

No va por ti. No es por ti. Va por mí y es por mí. Para curarme.

porque aún estás difuminándote cuando deberías estar abajo. Ahogándote. Llorando.


(¡No! No.
 No, no.Ella no. Sólo quiero conservar este recuerdo.



 

20.12.13

Llaman tres rinocerontes a la puerta de mi cielo [...]


Llaman tres rinocerontes a la puerta de mi cielo
dos los empujas
uno empuja solo

El más grande es sincero y verdadero, gris negro
Embiste rápido, y abre 

El más pequeño, cálido y atrayente, gris rosado
llama cantando y entra bailando
me enamoro

No hay mediano pero hay uno en el medio
al segundo lo empujabas, el primero es el libre
el tercero se resiste, y tú lo dañas

El primero, verdad
El segundo, amor
El tercero. El tercero. 

Rinoceronte arrinconado, al lado, del humano
Se aburre
Se aburre
Criando rinocerontes

El tercero es gris. Plata. Llora, mama. 
Le alumbro con el sol y parece que no nota. 
Así que es indiferente e indiferencia.

14.12.13

[...]

Hay un guisante en la planta de tu alma, 
y te molesta mientras bailas. 
¡BAILA! ¡BAILA! ¡BAILA! 
Me amenazan y yo tiro de ti hacia mí, 
y me pregunto si bailas, 
o si los guisantes atacan. 
Me arañas, 
y te pesan las piernas mientras caminas saltando encima del guisante. 
Parece que luchamos y estamos paradas, 
viendo como luchan los demás.
Aunque engañamos tan bien, 
ellos se creen. Cómo se lo creen. 

Me pisas, y se esmaga el guisante, 
pareces tan feliz y yo sonrío. Aunque me duele el pie.


12.12.13

hipo y lágrimas

 
Colgaba una miga de pan de tu pestaña, mientras un elefante se balanceaba
están hechas tus lágrimas de arañas, que arañan.
Llegaron más arañas que se derretían,
y la miga se cayó mientras se balanceaba. 

Te limpié todas las arañas y ya no quedaron migas de nada.
Mientras el elefante se atascaba.


7.12.13

[...] Hay una moqueta enorme que dice que quiere dormir conmigo [...]


Hay una moqueta enorme que dice que quiere dormir conmigo. 
El humo está prohibido y aquí hace frío. 
Entre tanta tontería te veía. Maravilla. 
Ven a jugar. Ya volverán. 
No te va a pasar nada. 
Te va a pasar de todo. 
Estoy ya alterada. 


Te dejo un sitio lleno de migas. Te pican. 

Gracias por venir. Aquí sólo se siente. 
Sentados en la moqueta, abrazados. 
Aquí sólo se siente. 
Parecemos entes. Pero nimios e inertes. 
¿No se le puede dar más voz? 
No oigo nada de lo que quieres decir con tu estómago. Es el mío.

Sueño. Mi mejor amigo.





3.12.13

Siempre imagino a unos niños que no se parecen a nosotros


Las cosas se hacen eternas. Y te tenía en mi eternidad.
Soplándome a los pelos de las piernas
que tenían casas erizadas para animales de montaña.
Ya sabía que no te gustaba.
Aún en el disgusto no queríamos parar, nadie lloraba y éramos eternos.
Solos eternamente. Mientras tus pupilas pestañeaban.
Masticabas mis mandíbulas con los dientes de los ojos. Y lo parecía, parecía que estábamos divirtiéndonos. 
Mas suponía que no valía sólo para eso. Si esperabas después de tragarte mi imagen. 



6.1.13




"Pondré mi mente al sol"
Y las neuronas se bañarán en sudor,
se quemarán a arcadas los nervios.